jueves, 27 de julio de 2017

ALERTA A ESAS SITUACIONES QUE INDICAN QUE ESTAMOS AL BORDE DEL ESTRÉS

No se puede analizar el estrés organizacional sin considerar su impacto en los individuos o empleados.
Cada individuo forma parte del todo (sistema organizacional),  y como tal lo afecta. Y la manera en que la persona se afecte en gran parte puede estar influenciada por la empresa misma y/ó por la forma como cada uno se deja afectar por las distintas situaciones.

¿Cómo detectar que una persona pudiera estar siendo víctima del estrés? Una de las clasificaciones de los síntomas de estrés que con mayor frecuencia aparece en la literatura sobre el tema es la de organización en síntomas Cognitivos, Conductuales, Emocionales y Físicos.
Los siguientes son algunos de los síntomas que pueden considerarse COGNITIVOS:
ü  Poca concentración. En muchas ocasiones la persona afectada por el estrés no logra concentrar la atención en algo diferente a lo que le ha ocasionado dicho estado. Como consecuencia el tiempo no le alcanza y por supuesto no hay una entrega adecuada del trabajo, bien porque no se realiza con la oportunidad que debiera o porque su calidad no es la esperada.

ü  Olvidos frecuentes. Los problemas de memoria se hacen evidentes. El estrés en sus diferentes manifestaciones, tristeza, desubicación, confusión, desconcentración, ansiedad, etc. puede conducir a una pérdida de memoria a corto plazo.
Problemas en el trabajo como olvidos de citas,  compromisos, tareas, nombres, procedimientos, etc., son situaciones que en últimas afecta el buen desempeño de la persona. Esto puede  producir mayor estrés y afectar la salud física, mental o emocional del empleado.
ü  Dificultad para tomar decisiones. Falta de criterio. La agudeza mental se limita sustancialmente. No logra priorizar. Se da una inhabilidad para ejecutar las tareas. Esto genera por supuesto un desequilibrio total en el desempeño laboral, llevando a una disminución de la  productividad.

ü  Falta de energía, cansancio, que se reflejan en las pocas ganas de hacer algo. Se puede percibir desinterés por hacer más de lo que le corresponde. Al mantenerse en este estado permanentemente, se presenta un agotamiento mental que lleva a una total incapacidad para producir ideas.

ü  Disminución de la recursividad. Se va volviendo notorio como una persona que mostraba siempre alta capacidad para ingeniarse nuevas formas de hacer las cosas y superar obstáculos, registra un cambio notorio para enfrentar situaciones de dificultad. Ya no se le ocurre nada. Su recursividad y creatividad disminuyen sustancialmente.

ü  Persistencia del problema. Los cambios que se observan en la persona son notorios y frecuentes.
Obviamente que todos estos síntomas deben analizarse de manera individual por la persona afectada y eventualmente ser consultados a un médico  debidamente calificado.
Los mismos síntomas que pudieran atribuirse a estrés pueden también corresponder a problemas de salud. Por tal motivo, con el fin de no equivocarse se requiere una observación en conjunto de lo que pasa con la persona y del contexto en el que esto se desarrolla.