viernes, 15 de septiembre de 2017

IRRITABILIDAD, DECAIMIENTO, PÉRDIDA DE CONFIANZA PUEDEN INDICARLE QUE USTED ESTA SIENDO VÍCTIMA DEL ESTRÉS


Son muchos los síntomas de tipo EMOCIONAL que pueden dar lugar a sospechar que la persona está siendo afectada por estrés laboral. Veamos algunos:
ü  Desmotivación. Una baja motivación en el trabajo conduce a  desinterés y apatía en el empleado y por consiguiente a una reducciòn en la productividad
La desmotivación es un tema que puede llegar a todos los niveles dentro de la organización y cuando se presenta, las directivas deben dar de forma inmediata la atención que corresponde, recordando de una parte la responsabilidad que tiene hacia sus colaboradores y de otra, que cualquier persona afectada, como parte de la organización que es, puede incidir en los resultados empresariales.
Recordemos que la desmotivación puede alterar el clima laboral. Puede suceder que el equipo del cual forma parte un empleado, se deje contagiar en su estado de ánimo. Esa situación afecta el buen desempeño individual y de grupo en el desarrollo de cualquier tarea ó proyecto.
ü  Insatisfacción. Claro ejemplo de Insatisfacción es cuando en repetidas ocasiones el empleado percibe que sus expectativas en el ámbito laboral están lejos de cumplirse, bien sea porque el clima laboral no es el adecuado, porque las posibilidades de desarrollo se distancian cada vez más, o porque su relación con el jefe o compañeros no es la mejor. La persona tiende a sentirse insatisfecha en dicho trabajo y a buscar nuevas opciones que de no lograrse le generarán estrés continuado y desmotivación total hacia el trabajo, que le harán bajar su productividad
ü  Pérdida de autoestima. Posible síntoma de estrés es cuando se detecta una pérdida de confianza en sí mismo y las buenas ideas que en otro momento pudieran ser el pan de cada día, no fluyen como quisiera. Sumado a ello, la persona presenta también desconfianza hacia sus jefes y compañeros, generando un ambiente hostil que altera la armonía en el trabajo.

ü  Cambios en el estado de ánimo (irritabilidad, aburrimiento, negativismo). Las alteraciones en el estado de ánimo pueden conducir incluso a comportamientos de agresividad hacia los compañeros o hacia los jefes. El empleado se convierte en un individuo sumamente negativo a quien todo le molesta y corre el riesgo de ser mal evaluado en su desempeño, cuando lo que presenta es una situación de estrés.

ü  Depresión. El decaimiento anímico frecuente y transitorio, o permanente puede llevar a estados de depresión,  en donde la personalidad de quien está expuesto a situaciones de estrés, tiene mucho que ver.
La persona se siente abatida, triste, irritable con todas las cosas, frustrado, desmotivado, culpable e incapaz de sacar adelante de forma exitosa tareas ó proyectos que le son asignados. No rinde. Su productividad se afecta
Hay personas con mayor predisposición a la depresión que otras, y obviamente reaccionan de diferente manera a los mismos estímulos.
No olvidemos que los síntomas de estrés detectados, pueden tener raíces tanto en aspectos de tipo netamente laboral, o en situaciones externas al trabajo, o incluso podrían ser asuntos de carácter personal (ej.: problemas económicos, de salud, de estudio, de cambios importantes en su vida, etc.), o de tipo familiar (ej.: falta de armonía familiar, en la relación de pareja, etc.), o de tipo social (ej.: inestabilidad, problemas con amigos, sensación de soledad, etc.), etc.
Puede haber una mezcla de condiciones internas (de trabajo) y externas a la organización, por lo que hay que entender cuál es el origen real del estrés. La situación personal puede incrementar su sensibilidad frente a las condiciones laborales o viceversa.
Sin embargo, es claro que la empresa de manera muy objetiva debe evaluar las condiciones de trabajo de la persona en cuestión, pues es parte de sus responsabilidades.
El estrés es una enfermedad que puede avanzar sin que los demás lo perciban hasta que ya toma ventaja y genera serios problemas. Tanto jefes como compañeros y la persona misma tienen la responsabilidad de identificar cuando hay situaciones que pesan de tal manera que crean un desequilibrio físico, mental y emocional que afecta tanto a la persona como a la organización.

martes, 22 de agosto de 2017

SIENTE QUE EL NIVEL DE ESTRÉS ESTÁ AFECTANDO SU SALUD?

No se puede analizar el stress organizacional sin considerar el impacto del estrés de los individuos o empleados, pues cada individuo forma parte del todo (sistema organizacional),  y como tal lo afecta. 
El estrés puede estar propiciado en gran parte por la empresa misma y/ó por la forma como cada uno se deja afectar por las distintas situaciones.
En esta entrega nos concentraremos en SINTOMAS DE TIPO FÍSICO.
Ciertas enfermedades pueden empezar a aparecer a causa del stress o mostrar una exacerbación de las mismas. Síntomas frecuentes son entre otros los siguientes

  • Insomnio-Agotamiento. En muchas oportunidades se es víctima de un cansancio inexplicable. Se siente sin fuerzas, a punto de desfallecer y es cuando llega el agotamiento. Puede aparecer el insomnio, como esa dificultad para conciliar el sueño, sin importar el cansancio que se tenga, o el que se acerque la hora de levantarse ó el que aplique todas las recomendaciones posibles para quedar dormido sin tener éxito. Los muchos intentos en vano, contribuyen a aportar una dosis más de estrés. 
  • Fatiga, Sequedad de la boca, Sudoración. Si bien es cierto, estas situaciones pueden ser síntoma de estrés, debe tenerse en cuenta que al presentarse todas juntos también pueden ser indicador de muchas otras enfermedades muy serias y delicadas, que conviene atender de manera inmediata.
  • Problemas dermatológicos. Qué decir cuando el cabello empieza a caerse (Alopecia) sin saber por qué, ó se presentan problemas dermatológicos (acné, dermatitis, eczemas, urticaria) buscando mil explicaciones y encontrando diferentes interpretaciones de distintos especialistas sin encontrar una respuesta que realmente satisfaga. He aquí una posible respuesta: Estrés !!! Efectivamente puede ser una resultante del estrés crónico pero obviamente hay que corroborarlo a nivel médico.
  • Alteraciones cardio-vasculares. Confirmando lo inquietante de dejarse afectar por episodios desmedidos de estrés, consideremos las ocasiones en que se generan problemas que anteriormente nunca habían aparecido, tales como hipertensión, incremento del ritmo cardiaco, palpitaciones, etc., que son altamente preocupantes. 
  • Recordemos que enfermedades relacionadas con desórdenes del corazón y de los vasos sanguíneos pueden constituirse en un factor de riesgo importante, por ser  la principal causa de muerte en todo el mundo. 
  • Alteraciones psico-somáticas. Como consecuencia de episodios repetitivos de angustia, ansiedad ó incluso depresión se ponen de manifiesto tics nerviosos, dificultades respiratorias, dilatación de pupilas, etc. Otra alteración es cuando problemas psíquicos se convierten en problemas motores o sensoriales como podrían ser la cefalea o más grave aún, una parálisis facial, en la cual, parte de la cara se paraliza. Dolores crónicos, vértigos, mareos pueden aparecer como consecuencia de un estrés de larga duración.
  • Desórdenes Alimenticios. Inicialmente pueden detectarse cambios de apetito, aumento de peso, elevación de los niveles de glucosa como resultado de estrés continuado, pero con el tiempo esto puede llevar a una exigencia del organismo de tomar medicamentos en forma permanente
  • Problemas gastrointestinales: No hay que ir muy lejos para entender a qué se deben problemas gástricos como malestar estomacal, diarrea, estreñimiento, gastritis, úlcera, náuseas. Es un hecho que están directamente conectados con situaciones de estrés. 
  • Problemas endocrinológicos. Partiendo de la base que el sistema endocrino influye en las funciones esenciales del organismo (huesos, corazón, tejidos) así como en todas las glándulas que producen hormonas y en los procesos importantes del cuerpo, un marcado nivel de estrés puede llegar a generar problemas delicados de salud. Es el caso de problemas de hormonas, tiroides, etc. 
  • Debilitamiento del sistema inmunológico. Cuando bajan las defensas se presenta una mayor sensibilidad a infecciones, mayor propensión a gripas y a resfriados. Pero períodos largos de estrés pueden disparar distintas afecciones. Una de ellas, es por ejemplo el herpes zoster, virus latente en la mayoría de las personas, que al contar con buena salud y un sistema inmunológico fuerte se mantiene suprimido pero que ante una baja fuerte de defensas en combinación con otros síntomas propios del estrés puede aflorar.
  • Problemas sexuales. También en este caso el estrés hace de las suyas y puede llegar a afectar a nivel reproductivo, disfunción eréctil, eyaculación precoz, o disminuir o aumentar el apetito sexual.
  • Problemas del sistema locomotor. Cuando el estrés alcanza niveles importantes, fácilmente llega a afectar el sistema muscular, llevando a una propensión a lesiones musculares, de tendones, esguinces, con leves movimientos que en otras condiciones no causarían daño alguno. Hay ocasiones en que los calambres, problemas de articulaciones, fracturas, rigidez del cuello, dolor de espalda, etc. son resultantes de estados de estrés frecuente. Incluso podría llegar a producirse osteocondritis (inflamación de uno ó más cartílagos que unen las costillas con el esternón, produciendo un dolor muy fuerte que pudiera confundirse con síntomas de infarto), que aunque no está plenamente comprobada su relación con el estrés, muchos la atribuyen a exceso de estrés
  • Problemas oftalmológicos: En algunas situaciones el estrés afecta a la persona generándole temblor del ojo que podría estar asociado también con tics nerviosos que son esas contracciones involuntarias que pueden presentarse por ansiedad y estrés, principalmente.
  • Enfermedades auto-inmunes: Y hasta estas instancias puede llegar el estrés. Es tan delicado el tema que puede llegar a generar problemas de enfermedades poco conocidas que tienen que ver con el sistema inmunológico. Nos referimos a enfermedades auto-inmunes difíciles de controlar, en especial por el desconocimiento en muchos casos sobre las mismas. 
  • Síndrome de Burnout: El también llamado surmenage, o quemarse en el trabajo. Se caracteriza por ser un estrés crónico a nivel laboral, que se manifiesta como agotamiento excesivo a nivel general, físico, mental y emocional en que se observan síntomas similares al estrés laboral como el decaimiento, baja autoestima, dificultad de concentrarse, baja energía, falta de ánimo, desmotivación, irritabilidad, ansiedad, depresión, etc.. La diferencia es que en dicho estado permanece por largo tiempo y sus consecuencias son bastante serias.

Una persona afectada en su salud tan seriamente no puede responder adecuadamente ni a sus exigencias laborales ni a su vida familiar.

viernes, 11 de agosto de 2017

CUANDO EL INSOMNIO Y EL ESTRÉS HACEN SU APARICIÓN !!!!

Una de las situaciones que más preocupan del estrés es el hecho de impactar a la persona sin ser ella muchas veces consciente de ello.

El tema adquiere hoy por hoy un carácter de especial atención que requiere un cuidadoso manejo.

La persona que sufre de estrés empieza a convertirlo en su forma de vida y poco a poco se acostumbra a él… “un enemigo silencioso”. 

El estrés puede estar haciendo estragos en la persona y ella no lo advierte. Por ello, conviene identificar los síntomas para poder reaccionar oportunamente antes de que él tome ventaja.

Veamos algunos síntomas que tienen que ver más con el comportamiento y que podríamos denominarlos de tipo conductual. Muy posiblemente los hemos sufrido alguna vez.

Uno de los síntomas más comunes es el Insomnio. Cuando con gran dificultad se logra conciliar el sueño, aparecen los pensamientos relativos a las preocupaciones que originan el posible estrés.
Las preocupaciones pueden generar una actitud negativa hacia los problemas y generar un nivel de ansiedad que dificulta aún más el logro de un sueño continuo y reparador.
  • Resultantes del estrés son también aquellos episodios de fuerte ansiedad que producen una sensación de no poder calmar con nada.
    • Y es cuando por ejemplo: 
      • La persona siente un deseo enorme de comer un dulce y otro dulce y otro, sin parar, generando incluso problemas de salud con el tiempo.
      • O qué decir de aquellos  fumadores, que sienten la necesidad urgente de un cigarrillo y a lo mejor otro y otro más, convirtiéndose en fumadores compulsivos.
      • O como aquellos casos en que se presentan episodios de miedo, temor, angustia, que se intentan calmar con un mayor consumo de comida, café e incluso hasta droga, generando adicciones difíciles de controlar.

  • Otro síntoma claro es el aislamiento. Una persona que podía ser considerada como bastante sociable, cambia su comportamiento y prefiere estar solo, cada vez con mayor frecuencia. La persona no se interesa por generar sinergia con el equipo de trabajo y se aisla completamente, lo cual plantea un signo de alerta importante.

  • Irresponsabilidad – Abandono. Aquellas situaciones en las que una persona que había sido muy responsable hasta el momento empieza a demostrar poca o ninguna preocupación por los compromisos adquiridos

  • Despreocupación. Casos como aquel en que una persona muy dedicada y entregada, empieza a demostrar signos de poca colaboración.
Pone de manifiesto un bajo interés por prestar ayuda o realizar un trabajo más allá de los horarios establecidos. Se le nota poco esfuerzo por entregar información o ayuda solicitada con anticipación suficiente para ser entregada en tiempo oportuno.

  • Otros síntomas que pudieran presentarse tienen que ver con tics nerviosos, risa nerviosa, tartamudeo 

  • Paranoia. Una situación que llega a preocupar es cuando la persona tiene una permanente sensación de persecución. Siente que todos están contra él, que como dicen, el jefe “se la tiene montada”, que los compañeros se están aprovechando de él, que todo le cae a él. En síntesis, percibe que se cometen muchas injusticias contra él.

Estos cambios y todos aquellos cambios de conducta notorios y repetitivos  requieren seguimiento. De esta manera podría determinarse si obedecen a una situación aislada, o si son síntoma de estrés. 

Esa evaluación debe estudiar cuidadosamente a qué pueden obedecer dichos cambios, si tienen que ver con algún problema de salud cuya enfermedad pueda estar o no identificada, o si obedece a una situación de estrés en la que la empresa tenga una importante participación. La comunicación es factor clave en estos casos.

jueves, 27 de julio de 2017

ALERTA A ESAS SITUACIONES QUE INDICAN QUE ESTAMOS AL BORDE DEL ESTRÉS

No se puede analizar el estrés organizacional sin considerar su impacto en los individuos o empleados.
Cada individuo forma parte del todo (sistema organizacional),  y como tal lo afecta. Y la manera en que la persona se afecte en gran parte puede estar influenciada por la empresa misma y/ó por la forma como cada uno se deja afectar por las distintas situaciones.

¿Cómo detectar que una persona pudiera estar siendo víctima del estrés? Una de las clasificaciones de los síntomas de estrés que con mayor frecuencia aparece en la literatura sobre el tema es la de organización en síntomas Cognitivos, Conductuales, Emocionales y Físicos.
Los siguientes son algunos de los síntomas que pueden considerarse COGNITIVOS:
ü  Poca concentración. En muchas ocasiones la persona afectada por el estrés no logra concentrar la atención en algo diferente a lo que le ha ocasionado dicho estado. Como consecuencia el tiempo no le alcanza y por supuesto no hay una entrega adecuada del trabajo, bien porque no se realiza con la oportunidad que debiera o porque su calidad no es la esperada.

ü  Olvidos frecuentes. Los problemas de memoria se hacen evidentes. El estrés en sus diferentes manifestaciones, tristeza, desubicación, confusión, desconcentración, ansiedad, etc. puede conducir a una pérdida de memoria a corto plazo.
Problemas en el trabajo como olvidos de citas,  compromisos, tareas, nombres, procedimientos, etc., son situaciones que en últimas afecta el buen desempeño de la persona. Esto puede  producir mayor estrés y afectar la salud física, mental o emocional del empleado.
ü  Dificultad para tomar decisiones. Falta de criterio. La agudeza mental se limita sustancialmente. No logra priorizar. Se da una inhabilidad para ejecutar las tareas. Esto genera por supuesto un desequilibrio total en el desempeño laboral, llevando a una disminución de la  productividad.

ü  Falta de energía, cansancio, que se reflejan en las pocas ganas de hacer algo. Se puede percibir desinterés por hacer más de lo que le corresponde. Al mantenerse en este estado permanentemente, se presenta un agotamiento mental que lleva a una total incapacidad para producir ideas.

ü  Disminución de la recursividad. Se va volviendo notorio como una persona que mostraba siempre alta capacidad para ingeniarse nuevas formas de hacer las cosas y superar obstáculos, registra un cambio notorio para enfrentar situaciones de dificultad. Ya no se le ocurre nada. Su recursividad y creatividad disminuyen sustancialmente.

ü  Persistencia del problema. Los cambios que se observan en la persona son notorios y frecuentes.
Obviamente que todos estos síntomas deben analizarse de manera individual por la persona afectada y eventualmente ser consultados a un médico  debidamente calificado.
Los mismos síntomas que pudieran atribuirse a estrés pueden también corresponder a problemas de salud. Por tal motivo, con el fin de no equivocarse se requiere una observación en conjunto de lo que pasa con la persona y del contexto en el que esto se desarrolla.

lunes, 5 de junio de 2017

NO SE DEJE ACABAR POR EL ESTRÉS – Parte 2

El estrés que experimentan las personas puede deberse a condiciones propias de ellas ó pueden ser exógenas.

La organización misma puede generar condiciones estresantes que afectan positiva o negativamente el desempeño gerencial y el de los empleados, impactando a cada individuo de modo diferente.

De mantenerse y convertirse casi en un estilo de vida, el estrés tiene un impacto muy alto en la salud física, mental y emocional de los empleados. Genera en muchos casos cambios irreversibles, que pueden deteriorar la calidad de vida de las personas, y llegar incluso a ser fatales.

Las características y personalidad de los empleados así como el tipo de trabajo, las exigencias del empleo, las condiciones laborales y el clima organizacional, entre otros, determinan el grado de estrés y la manera cómo le afecta a cada uno.

La posición que ocupa la persona en la organización juega también un papel muy importante. Es el caso del equipo gerencial en quien recae mucha presión, no sólo por los resultados sino por la responsabilidad en la conducción de su equipo.

La permanente necesidad de relacionarse con otros así como la continua exposición a distintas situaciones generadoras de estrés, demandan una buena dosis de inteligencia emocional, y especialmente de ciertas habilidades como el autocontrol y la capacidad para auto-motivarse.

Sumado a lo anterior, se requiere fortalecer o desarrollar otras destrezas que le permitan enfrentar en mejor forma todos los factores de estrés que encuentre en el camino.  Para ello, la participación de la empresa es muy importante.

En síntesis, el estrés que presenten los empleados no puede ser ajeno a la organización.

Es necesario prender las alarmas y tomar conciencia de  la responsabilidad que adquiere una empresa al contratar a una persona.

El enfoque de este blog será el estrés organizacional, aunque también se tocarán situaciones relacionadas con el estrés personal.

Se identificarán potenciales síntomas de una organización afectada por el estrés, se plantearán algunas de las causas posibles, así como sus consecuencias e impacto general.

Es necesario entender claramente el origen del problema, para establecer las relaciones causa-efecto de cada situación.

Valorar el buen papel que puede desempeñar la Gerencia en estas situaciones, así como el del área de Recursos Humanos, es fundamental en relación con lo que se presenta con sus empleados.

El blog contribuirá con recomendaciones básicas para minimizar la generación de algunas situaciones de estrés a nivel de la empresa, así como consejos prácticos para que las personas puedan superar en mejor forma los efectos de dicho estrés.

Por último, cabe destacar que el propósito vital de este blog es el de contribuir a la generación de conciencia tanto en las empresas como en las personas, de manera que lleve a generar acciones que sirvan para contrarrestar el efecto negativo de este mal que aqueja a la sociedad de hoy.